Scroll Top
_MG_9638

Hace unos años que se empezaron a detectar en algunas muestras de orina microplásticos, aunque te parezca sorprendente este enemigo no solo afecta a la flora, fauna y ecosistemas en general, también nos llega a nosotros.

Según un estudio de unos investigadores de la Universidad de Newcastle, encargado por WWF, consumimos aproximadamente 100.000 micropartículas de plástico al año, claro que eso varía en función de dónde vives y de lo que comes. Esto quiere decir que a la semana más o menos ingerimos de manera involuntaria 5 gramos de plástico, o sea, una tarjeta de crédito. ¿Te la imaginas aderezada entre tu ensalada? Yo tampoco pero esta es la realidad.

El micropástico es tan pequeño que se cuela en el agua que bebemos, en la comida y en la ropa que lavamos (así llega a nuestras fosas nasales), claro, no nos damos cuenta en absoluto. Hay muchos estudios sobre los daños que está causando este material a la vida silvestre pero pocos acerca de los problemas en la salud humana; de momento no tenemos ningún dato fehaciente sobre si causa o no algún malestar pero podemos hacernos alguna idea.

Ocho millones de toneladas de plástico terminan en el mar cada año, es de esperar que algunas terminen en nosotros. De hecho algunos de los productos que contienen más microplásticos son la sal y el marisco (ojo que también la cerveza). WWF creó una web en la que puedes ver cuanto plástico consumes sin querer.

Hace tiempo que se viene advirtiendo de que estamos llegando al punto de no retorno, por eso debemos hacer algo al respecto, ¿qué puedes hacer tú?

1

Evita las botellas de plástico. En el mundo se consume cerca de un millón de botellas de plástico al minuto. No seas parte de esa masacre.

 

2

No uses pajitas, pitillos, bombilla, pipeta, sorbete, popotes… no son necesarias, solo se les da un uso y tardan AÑOS en desaparecer.

3

Reduce los alimentos que vienen en plástico, puedes optar por comprar a granel, además suelen estar más frescos estos alimentos y tienden a ser locales, por lo que ayudas a reducir tu huella de carbono. 

4

No utilices cubiertos desechables de plástico, hoy en día hay cientos de alternativas (de madera, de bambú…).

5

Bolsas sí, pero de tela.

Hay muchos consejos más que se basan en pensar alternativas.

¿Cuáles te funcionan a ti?

Dejar un comentario

Política de Cookies
Cuando visita nuestro sitio web, puede almacenar información a través de su navegador de servicios específicos, generalmente en forma de cookies. Aquí puede cambiar sus preferencias de privacidad. Tenga en cuenta que el bloqueo de algunos tipos de cookies puede afectar su experiencia en nuestro sitio web y los servicios que ofrecemos.