Cómo nos duchamos y nos aseamos viviendo en una furgo (y sin llenarla de plástico)

De todas las preguntas que nos hacen, hay una que gana siempre: ¿y cómo os ducháis? Es normal. Cuando piensas en vivir en una furgo te imaginas la playa, la carretera, el atardecer. Nadie se imagina el momento de lavarse el pelo con 3 litros de agua en pleno invierno.
Llevamos más de tres años viviendo en La Pomboneta, una Crafter de 7,4 metros que construimos nosotros, con Are y Pita. Aquí te contamos cómo lo hacemos de verdad: cuánta agua gastamos, dónde nos duchamos, cómo es nuestro baño y qué usamos para no llenar la furgo de botes de plástico. Lo que nos ha funcionado y lo que no.
En resumen
Ducharse y asearse viviendo en una furgo
- Agua: depósito de 100 litros; cada litro cuenta.
- Ducha: ducha interior, con depósito de agua caliente de 6 litros (no parece, pero llega),
- Baño: baño seco, sin químicos.
- Cosmética: sólida, para ahorrar espacio, peso y plástico.
Cuánta agua tenemos (y por qué eso lo cambia todo)
Llevamos un depósito de aguas limpias de 100 litros dentro de la furgo, en el garaje, para protegerlo de las heladas. Y dos depósitos de aguas grises de aproximadamente 50 litros cada uno. Así que, más o menos, llenamos cada 5 o 6 días.
Cuando cada litro cuenta, dejas de ducharte como en un piso. Esa es la primera lección de la vida camper: el agua no es infinita y lo notas enseguida. Aprendes a fregar con un vaso de agua y a ducharte con muy poquita.
Si quieres ver cómo está montada toda la instalación (depósitos, bomba y agua caliente), lo explicamos en nuestra guía de instalación de agua en la furgoneta camper.
Cómo nos duchamos
Cuando camperizamos teníamos claro que queríamos una ducha interior, sabemos que hay gente que lo hace, pero para nosotros era inviable estar todos los días buscando un lugar en el que poder darnos una ducha o una ducha externa. Lo primero porque pierdes demasiado tiempo a menos que te plantees vivir en campings o tengas un sitio fijo con un polideportivo cerca, lo segundo porque usar jabón en exteriores está feo y ducharse fuera en invierno debe ser una experiencia terrible.
Por lo general nos duchamos todos los días, si estamos en sitios o en temporada de sequía cada dos días y tratamos de reducir el consumo de agua en cada ducha, cerrando el grifo cuando te enjabonas y reutilizando el agua fría que sale antes de que salga caliente. Hemos calculado que nos gastaremos unos 3/4 litros de agua por ducha, un poco más cuando Irene se lava el pelo.

En invierno
El invierno es donde se separa la teoría de la práctica. Es verdad que en invierno nos duchamos menos, y en nuestro caso, como no tenemos secador de Pelo, Irene siempre se ducha en las mañanas, porque el agua está bien caliente después de toda la noche con la calefacción y así no se acuesta con el pelo mojado.
Y si, en invierno las duchas se hacen más cortas y menos frecuentes, en verano si pasamos mucho calor nos hemos llegado a duchar tres veces un solo día.
El baño
Tenemos un baño seco, sin químicos ni cassette que vaciar. Esto es algo que tuvimos claro desde el primer momento que camperizamos, no queríamos andar con químicos en la furgoneta y tener que organizar nuestra ruta en función de las aguas grises, baño seco siempre. Contamos por qué dejamos el químico y cómo funciona en baño seco o químico: por qué no elegimos el potty. El baño seco nos ayuda a ahorrar agua y hace nuestras rutinas en camper más sencillas.

Por qué nos pasamos a lo sólido
En una furgo, cada bote de plástico es espacio que no tienes y basura que tienes que gestionar. El champú líquido pesa, se derrama en las curvas y deja envases que no sabes dónde tirar cuando llevas tres días en un sitio sin contenedores.
Antes de la furgo ya usábamos sólidos para muchas cosas, y tratábamos de reducir el uso de plásticos y químicos, en la furgo esto se vuelve indispensable, creeme.
Si te interesa el tema más allá del baño, tenemos ideas para reducir el plástico en el día a día.
Lo que usamos en el baño de la furgo
Ahora mismo usamos champú sólido, Carlos también usa jabón sólido e Irene uno especial para la piel (dermatitis), nuestro desodorante también es en barra, además usamos un cepillo de dientes eléctrico, lo que hace que no cambiemos de cepillo de plástico todo el tiempo, sino solo los cabezales (estamos buscando cabezales de bambú por cierto).
Además tratamos de que todos los productos que utilizamos sean biodegradables, veganos y cruelty free, de esta manera también reducimos nuestra huella de carbono .
Lo que no nos funcionó
Guardar los champús sólidos cuando se sequen fuera de la ducha, parece una chorrada pero en un espacio tan pequeño, se deshacen solos, También te puede ser muy útil tener una esponja de luffa para mejorar tus duchas y usar productos naturales. Se nota en la calidad de tu piel y en la calidad de tu baño.
Y la limpieza de la furgo
Asearse es una parte; mantener limpia la casa con perro y gata dentro es otra. Lo contamos en así se limpia una furgo camper con mascotas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se ducha uno viviendo en una furgoneta camper?
¡Con mucho cuidado! Lo importante es no desperdiciar agua y secar todo una vez termines, ahorrará muchas humedades en tu casa.
¿Cuánta agua se gasta en una ducha en la furgo?
Hemos calculado que gastamos unos 3 o 4 litros de agua por ducha, un poco más si Irene se lava el pelo, unos 6. La clave es cerrar el grifo mientras te enjabonas y usar agua templada en lugar de muy caliente.
¿Qué baño es mejor para vivir en furgoneta?
Para nosotros, el baño seco: no usa químicos ni hay que buscar dónde vaciar un cassette. Tienes la comparativa completa en nuestro artículo sobre baño seco y químico.
¿Por qué usar cosmética sólida en una camper?
Ocupa menos, pesa menos, no se derrama en marcha y no genera envases de plástico que gestionar en ruta.
Vivir en una furgo no es renunciar a estar limpio, es aprender a hacerlo con menos. Y en ese «menos» hemos encontrado una forma de vivir que nos encaja mucho más.
¿Tú cómo lo haces o cómo crees que lo harías? Cuéntanoslo en comentarios: los mejores trucos casi siempre nos llegan de la comunidad. ¡Nos vemos en la ruta!



